En una nueva muestra del ajuste estatal que impacta de lleno en los organismos públicos, lxs trabajadorxs de los Parques Nacionales denuncian una profundización de la precarización laboral.
A partir de julio, los contratos pasaron a tener una duración de solo 30 días. La medida afecta directamente al Parque Nacional Quebrada del Condorito, donde se desempeñan brigadistas especializados en incendios forestales, así como personal técnico y administrativo.
Gabriel Brizuela, delegado de ATE y trabajador del Parque, confirmó que los contratos ya habían sido reducidos de un año a tres meses, por el actual gobierno nacional, ahora pasaron a tener una duración de apenas 30 días. “Esto ya es llevar al extremo las políticas de precarización laboral”, aseguró.
Según explicó, el ajuste viene se agudizando desde diciembre de 2023: “El gobierno vino a profundizar el nivel de precarización laboral en el Estado, tomándolo como enemigo, como blanco de sus ataques y de su política de ajuste permanente”.
La situación afecta directamente al funcionamiento de los parques nacionales, donde más del 50% del personal está contratado. “En el caso del Parque Nacional Quebrada del Condorito, de 17 personas que trabajamos en el terreno, 9 son brigadistas que están ahora con contratos de apenas un mes. Esto sucede en plena temporada de incendios forestales”, advirtió.
La gravedad del recorte no solo radica en la incertidumbre laboral. También pone en riesgo la operatividad y la capacidad de respuesta del sistema de prevención y combate de incendios.
“Los brigadistas no solo trabajan dentro del parque, sino también en la reserva hídrica provincial y en localidades cercanas. Con esta decisión, se pone en riesgo la continuidad del ICE (Departamento de Incendios, Comunicaciones y Emergencias), clave para la respuesta ante emergencias ambientales”, explicó Brizuela.
Además, denunció que los salarios del sector están muy por debajo de la canasta básica. “Los brigadistas que recién empiezan no superan los 700 mil pesos de sueldo. Eso es menos de la mitad de la canasta básica total medida por el propio INDEC. Son salarios de hambre”, afirmó.
La situación se agrava por las condiciones de trabajo: “Tienen un régimen de 8 por 6: ocho días disponibles 24/7 para emergencias dentro del parque, y seis días de descanso. Pero esos días de trabajo se los tienen que costear ellos mismos: comida, movilidad. Queda muy poco después de todos esos gastos”.
Brizuela también advirtió que la antigüedad de muchos trabajadorxs no se traduce en estabilidad. “Hay compañeros con 8, 9 y hasta 10 años de antigüedad que siguen contratados año a año, sin pasar nunca a planta permanente”, remarcó.
Además del personal de campo, también fue afectado el personal técnico y administrativo de la delegación regional con sede en Córdoba, que gestiona varios parques nacionales de la región central del país. “Ellos también recibieron contratos por solo un mes. Algunos tienen más de 10 años de antigüedad. Esto es un ataque brutal que se suma al desguace, a los despidos y al ahogo presupuestario”, denunció.
El delegado de ATE vinculó estas decisiones con una política deliberada de desmantelamiento del Estado: “Como no les importó cerrar el Ministerio de Desarrollo Social ni Vialidad Nacional, ni el INTA, ni el INTI, ahora van también por Parques Nacionales. Si los parques siguen funcionando, es por la vocación de sus trabajadores”.
Finalmente, alertó que la situación pone en peligro la conservación de los ecosistemas: “El Parque Nacional Quebrada del Condorito y otros de la región protegen los últimos relictos de monte, espinal, pastizales de altura y biodiversidad. Sin el personal adecuado, esos bienes naturales quedan en un estado de extrema vulnerabilidad”.