Estudiantes del Carande Carro impulsaron un ropero comunitario solidario contra el frío

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En el marco del proyecto Sembrando Esperanzas, estudiantes de cuarto año del turno tarde del IPEM 190 “Dr. Pedro Carande Carro” impulsaron una iniciativa solidaria que busca brindar abrigo en los días más crudos del invierno. Se trata del ropero comunitario, un espacio abierto a la comunidad educativa para donar y retirar ropa de abrigo.

La iniciativa es coordinada por el docente Dardo Quiroga, docente de Formación para la Vida y el Trabajo, quien detalló que el jueves 03 de julio fue la segunda jornada de encuentro. El primero fue el lunes 30 de junio aunque las bajas temperaturas impidieron una participación más amplia. 

“No pudimos llegar a todo el colectivo de la escuela debido a las inclemencias del clima. Por eso hoy buscamos poder llegar a todos los estudiantes y que puedan llevarse alguna prenda que necesiten”, explicó Quiroga.

Dos de los estudiantes que participan activamente del proyecto, Ramiro y Nelson, contaron cómo funciona el ropero. “La idea es que la gente done o se lleve la ropa que necesite para hacerle frente al frío”, relató Ramiro. Las donaciones incluyen “remeras cortas, largas, pantalones cortos y largos, buzos, camperas y camperones”, agregó.

Nelson, por su parte, detalló: “Se pueden llevar cinco prendas por persona. Tenemos ropa para todas las edades: de bebés, adolescentes y también algunos talles para adultos”. Según indicaron, las donaciones provienen tanto de estudiantes como de otras personas de la comunidad.

La actividad forma parte de una propuesta educativa más amplia.

Sembrando Esperanzas comenzó con el objetivo de realizar intervenciones tanto dentro como fuera de la escuela. “El proyecto arrancó en 2019 con la necesidad de que haya ropa para muchos chicos que no tenían abrigo. Se sumaron los alumnos y generamos esta acción del ropero, que se mantiene todos los años”, explicó Quiroga.

Aunque esta primera etapa está dirigida principalmente a la comunidad educativa del Carande Carro, se espera que en próximas ediciones se extienda a otras organizaciones comunitarias. “Luego hacemos otra intervención con el ropero, pero ya directamente hacia afuera de la comunidad, sea en un merendero o en alguna plaza pública”, adelantó el docente.

La experiencia del ropero comunitario no solo responde a una necesidad concreta, sino que también fortalece el compromiso y la solidaridad entre los jóvenes. “Para mí es importante que hagan esto del ropero comunitario, y como para mí, también lo es para otra gente que necesita ropa. Hoy el frío mata, y hay ropa que hay que tener en casa, por lo menos”, reflexionó Nelson.

Desde la comunidad educativa del IPEM 190 destacan la importancia de contar con espacios de difusión como este. “Siempre ayudan a que nos encontremos y podamos tener vínculos que nos fortalezcan como sociedad”, concluyó Dardo Quiroga.