En el marco del feriado del 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, distintas localidades del Valle de Punilla organizaron actividades para conmemorar el 44° aniversario del comienzo del conflicto bélico de 1982.
Una de estas actividades se desarrolló en Tanti, con una vigilia en el Centro Cultural de la localidad. Agustín Boix, quien se presenta como soldado 1982, explicó que la convocatoria buscó reunir a distintos grupos de veteranos y organizaciones. “Este año va a tener un formato distinto de lo que se venía haciendo últimamente”, señaló, y agregó que participarán excombatientes del Regimiento 6 de Mercedes, agrupaciones de Córdoba capital y del departamento San Justo.
Boix destacó el espíritu inclusivo de la vigilia: “Nosotros tenemos una filosofía: nos tenemos que unir a partir de las diferencias y no a pesar de las diferencias”. En ese sentido, remarcó que tanto quienes combatieron en las islas como quienes estuvieron desplegados en el continente formaron parte del conflicto: “Entendemos que todos hemos participado de alguna manera y no nos podemos excluir”.
La actividad también busca reforzar el ejercicio de la memoria colectiva. “El mensaje para nosotros es: no nos olvidemos, porque esto no tiene que volver a pasar”, afirmó.
Durante la entrevista, Boix relató su experiencia personal. Recordó que el 2 de abril de 1982, mientras se encontraba en Chubut, fue informado de que el país estaba en guerra. “Nos comunican en el izado de la bandera que estábamos en guerra”, contó, y agregó que inicialmente desconocían que el conflicto era con el Reino Unido.
Asimismo, planteó un reclamo que aún persiste entre quienes fueron movilizados en el continente: el reconocimiento como veteranos de guerra. “Cuando terminó el conflicto éramos todos veteranos de guerra”, sostuvo, pero explicó que con el paso del tiempo ese reconocimiento se limitó. Según estimaciones, en Córdoba hay alrededor de 3.500 soldados en esta situación y unos 9.000 en todo el país.
“El problema de fondo es que tiene que ser reconocido”, expresó, y vinculó la falta de reconocimiento con cuestiones económicas y políticas. También apeló a convenios internacionales: “Cualquier persona con uniforme y arma, bajo mando militar en un conflicto, es considerada combatiente”.
Boix también apuntó al rol del Estado tras la guerra: “El Estado nos abandonó, como abandonó a los combatientes en su momento”. En ese sentido, mencionó las secuelas físicas y psicológicas que aún afectan a muchos veteranos y movilizados.
Finalmente, subrayó la importancia de contextualizar la guerra dentro de la última dictadura militar y llamó a evitar nuevos conflictos bélicos. “La irresponsabilidad de ir a un conflicto hoy es enorme. Tenemos que ser responsables y decir: esto no tiene que volver a suceder nunca más”, afirmó.
Y remarcó: “Es importante recordar lo que ocurrió en Malvinas para que no suceda nunca más”.
