Familiares, amistades y personas allegadas a Diego Pérez realizaron el pasado viernes 8 de mayo viernes una movilización frente a Tribunales de Villa Carlos Paz para reclamar avances en la causa que investiga la muerte del joven, ocurrida el 18 de octubre del año pasado en un siniestro vial. La familia exige que la investigación sea elevada a juicio y cuestiona el beneficio de prisión domiciliaria otorgado al único imputado, el policía Fernando Reynoso.
Durante la protesta, los manifestantes fueron recibidos por el fiscal Ricardo Mazzuchi, quien les informó sobre el estado actual del expediente. Según explicó Margarita Ortega, madre de Diego, la causa sería remitida en breve a la ciudad de Córdoba para continuar el proceso judicial.
“El fiscal nos dijo que entre ayer y hoy la causa iba a ser vista en Córdoba para que ya den una fecha para el juicio. Acá en Carlos Paz ya no se puede hacer más nada porque ya cerraron todas las pruebas necesarias para que mañana pueda haber un juicio justo”, señaló Ortega en diálogo con VillaNos Radio.
La mujer anticipó que la familia planea trasladar las movilizaciones a la capital provincial una vez que el expediente quede formalmente radicado allí. “Vamos a organizar una marcha en Tribunales II para pedir justicia por mi hijo y para que esta causa no quede en la nada”, afirmó.
Uno de los principales reclamos de la familia apunta a la situación procesal de Reynoso, quien actualmente cumple prisión domiciliaria. “Para nosotros no es justo. Nosotros dijimos desde el primer momento que debía estar detenido hasta el momento del juicio”, expresó Ortega.
La madre de Diego aseguró que la decisión judicial fue inesperada incluso para la querella. “Fue como un balde de agua fría porque no esperábamos esa resolución. El fiscal nos había dicho que debía permanecer detenido”, sostuvo.
Consultada sobre los motivos que derivaron en el otorgamiento de la prisión domiciliaria, Ortega manifestó no comprender la medida. “Ni el fiscal entiende ni yo entiendo por qué él está en su casa”, dijo. Y agregó: “No es una persona mayor de 70 años ni tiene una enfermedad terminal. Yo siento que él tiene plata y nosotros no”.
Además, remarcó que, según consta en la investigación, Reynoso conducía alcoholizado al momento del hecho. “Hay muchísimas pruebas de que iba alcoholizado. En el auto había botellas de bebida. Mi hijo iba a trabajar y él venía de estar tomando toda la noche”, afirmó.
La familia también reclama una condena ejemplar. “No queremos ocho, nueve o diez años. Queremos lo que se merece”, expresó Ortega.
Sobre los tiempos judiciales, la mujer indicó que el fiscal no pudo precisar una fecha estimada para el juicio debido a las posibles apelaciones de la defensa. “Nos dijo que en Córdoba va a ser duro, porque los abogados van a oponerse y eso va a llevar tiempo”, explicó.
A ocho meses de la muerte de Diego Pérez, la familia continúa impulsando distintas acciones para mantener visible el caso, entre ellas la pintada de una estrella amarilla en el lugar del hecho y diferentes movilizaciones públicas.
“Hay muchas personas interesadas en que se haga justicia, incluso gente que no conoció a mi hijo. Eso para nosotros no tiene precio”, expresó emocionada su madre.
Finalmente, Ortega aseguró que continuarán reclamando hasta obtener una condena. “Vamos a seguir hasta lo último. A mi hijo nunca lo vamos a olvidar y tampoco vamos a dejar que nadie olvide su nombre”, concluyó.
