Ribetti cargó contra la gestión por turismo, servicios e inversión y evitó hablar de candidaturas para 2027

Noticias

El concejal Daniel Ribetti aseguró que Carlos Paz Despierta trabaja con la mirada puesta en 2027, pero con un perfil estrictamente local, sin involucrarse como espacio en debates nacionales o provinciales. También cuestionó las multas aplicadas tras una sesión especial fallida, defendió su postura sobre el acuerdo salarial y vinculó el episodio con un intento de “disciplinar” a la oposición.

El concejal Daniel Ribetti ratificó que Carlos Paz Despierta ya comenzó a reorganizarse con la mirada puesta en 2027, aunque dejó en claro que el espacio concentrará su estrategia exclusivamente en el plano local.

En una entrevista con VillaNos Radio, explicó que semanas atrás realizaron una asamblea con integrantes de los órganos partidarios para discutir “cuestiones asociadas a la identidad” y reordenarse después de la salida de Emilio Iosa y de otros miembros. En ese contexto, señaló que “nos relanzamos como Carlos Paz Despierta después de la expulsión/renuncia de [Emilio] Iosa y de algunos otros miembros que se fueron”, y remarcó que “los que quedamos somos muchos y comenzamos en esta asamblea a trabajar de cara al 2027”.

Ribetti sostuvo que la prioridad del espacio está puesta en la ciudad y no en discusiones de escala provincial o nacional. Al definir la línea política de esta nueva etapa, afirmó que “nuestro foco esencial y definitivo es el municipal”.

Explicó que esa decisión se vincula con la composición interna del partido, al señalar que “somos un espacio integrado por personas muy heterogéneas”. A partir de esa característica, planteó que resolvieron “evitar cualquier tipo de discusión que genere también fragmentaciones internas y nos concentramos en el foco local”.

En la misma línea, aclaró que cada integrante puede tener su mirada personal sobre la política más amplia, pero que el partido fijó su discusión en el plano estrictamente municipal. Según expresó, “no tenemos un partido, una estructura provincial para discutir otras cosas ni mucho menos nacionales”.

Alianzas y candidaturas: “no descartamos absolutamente nada”

Consultado sobre eventuales armados electorales, Ribetti evitó cerrar puertas, aunque también rechazó cualquier anticipación apresurada. Señaló que “no descartamos absolutamente nada”, pero enseguida advirtió que “para mí hablar de eso hoy me parece súper apresurado”.

Tampoco quiso entrar en una discusión de candidaturas personales. Consideró que “también me parece que hablar hoy de eso es como… irresponsable”, y agregó que “de ninguna manera puede ser un obstáculo para ese cambio un capricho personal”.

Para el concejal, la prioridad debe estar puesta en “el futuro de la ciudad”, por encima de cualquier interés individual o posicionamiento anticipado.

Críticas a la gestión local

A lo largo de la entrevista, Ribetti vinculó esa prudencia política con una serie de problemas que, según su mirada, deberían ocupar el centro del debate público en Villa Carlos Paz.

Entre ellos, sostuvo que “fracasa el turismo cuando termina la temporada”, cuestionó la “falta de inversión en infraestructura” y recordó que “nos quedamos sin agua en enero”.

También apuntó contra el manejo presupuestario del municipio, al hablar de “ineficiencia en el manejo del gasto público” y afirmar que se destina “el 60% del presupuesto a pagar una planta política”, que definió como orientada “exclusivamente para ganar elecciones”.

Multas y reglamento: “Nunca estuvo en discusión avalar o no el aumento”

Otro tramo de la entrevista giró alrededor de la sesión especial de la semana anterior, que derivó en sanciones económicas para concejales opositores, y de la sesión posterior en la que finalmente se aprobó el acuerdo salarial para los trabajadores municipales.

Ribetti pidió separar dos planos. Por un lado, el tratamiento del incremento salarial. Por otro, el conflicto reglamentario en torno a la convocatoria de la sesión.

Sobre el aumento, recordó que históricamente acompañó este tipo de acuerdos cuando surgen de una negociación entre el sindicato y el Ejecutivo. En ese sentido, señaló que “si el sindicato se sentó y se puso de acuerdo con el ejecutivo y están de acuerdo en convalidar con su firma eso, yo desde mi banca siempre lo he acompañado”.

Por eso, insistió en que “nunca estuvo en discusión avalar o no el aumento”, sino que el reclamo apuntó a otro aspecto: “lo que sí queríamos es que se respete el reglamento”.

En su reconstrucción de los hechos, Ribetti aseguró que la sesión cuestionada fue mal convocada. Y sostuvo que la oposición hizo ese planteo “en tiempo y forma” y por escrito.

Según explicó, esa objeción fue la que desencadenó después la sanción. En ese punto, cuestionó con dureza la multa aplicada y señaló que “nos terminan multando… totalmente fuera de lugar y no sujeta derecho”.

Entre sus argumentos reglamentarios, sostuvo que la convocatoria debía haber sido “fehaciente” y que no lo fue, porque “fue solamente verbal”. También observó irregularidades en el procedimiento posterior, al remarcar que “el reglamento también dice que ahí deberían haber esperado 30 minutos para convocarnos”.

Recurso administrativo y acusaciones de arbitrariedad

Ribetti indicó que el conflicto todavía está en etapa administrativa y que esperan una resolución formal sobre la multa. “Hemos presentado un recurso y estamos esperando que se resuelva”.

En su argumentación, insistió en que el reglamento establece que, si un concejal no asiste, debe avisar, y sostuvo que ellos cumplieron con ese requisito: “el reglamento dice que si no asistís tenés que dar aviso, nosotros dimos aviso”.

También comparó la situación con otras ausencias registradas en la misma sesión. Según señaló, hubo “una concejal de su propio espacio y una concejal participacionista” que tampoco estuvieron y que —según su lectura— no recibieron el mismo trato. Por eso concluyó que “las otras dos ausencias… quedan en el aire y fuera de discusión”, y consideró que “eso termina también de desnudar la arbitrariedad de esta decisión”.

“Disciplinarnos” y tapar otros debates

En su lectura política, Ribetti sostuvo que la sanción se usó para “disciplinarnos” y “castigarnos”, y vinculó ese episodio con lo que definió como una dinámica de “abusos de poder”.

Al responder sobre una posible conexión con el reciente cruce por las cifras turísticas difundidas por el municipio, consideró que este tipo de cuestionamientos “molestan” porque exponen “esta mecánica mentirosa que tiene el gobierno, de exhibir sus logros cuando en realidad son grandes fracasos”.

Desde esa perspectiva, interpretó que la controversia por el reglamento pudo haber servido para desplazar el foco de otros temas incómodos. Planteó que “ante un tema como el fracaso del plan de turismo, lo que hacen es poner en agenda otra discusión justamente para tapar esa anterior”.

De todos modos, advirtió que el impacto real de la temporada no se borra con una polémica legislativa, porque —según su visión— ese malestar “subyace” en la vida cotidiana de la ciudad.

“Parte de mis funciones son las de control”

Sobre el cierre, Ribetti reivindicó su rol dentro del Concejo y defendió la crítica a la gestión como parte de la tarea institucional. Afirmó que “parte de mis funciones son las de control”, y explicó que cuando ejerce ese control y detecta problemas, los critica y presenta proyectos.

En una de sus definiciones más directas, sostuvo que “un concejal que se dedica a aplaudir y a felicitar es un concejal que no sabe para qué está sentado en la banca donde está sentado”.

Con esa frase, cerró una entrevista en la que buscó ordenar dos planos a la vez: por un lado, la reconfiguración política de Carlos Paz Despierta con horizonte en 2027; por otro, la disputa institucional inmediata en el Concejo de Representantes, donde el oficialismo y la oposición siguen profundizando sus diferencias.

Redacción: La Jornada Web