Este 25 de abril se cumplen seis años del femicidio de Cecilia Basaldúa, la joven viajera que estuvo desaparecida 20 días y cuyo cuerpo asesinado fue encontrado en Capilla del Monte. El caso continúa marcado por la impunidad. Su familia vuelve a reclamar justicia y a señalar las graves irregularidades en la investigación judicial.
En diálogo con VillaNos Radio, su papá Daniel Basaldúa, sostuvo que la causa está “cada vez peor” y apuntó directamente contra el accionar judicial: “En seis años hemos tenido a cuatro de los investigadores que están presos por otros delitos. Con eso ya es algo que no se puede creer”.
Repasemos.
Diego Concha: el exdirector de Defensa Civil, que estuvo a cargo de los rastrillajes de búsqueda, cumple cadena perpetua. Fue sentenciado en 2024 por el abuso sexual y homicidio de la joven bombera Luana Ludueña, y por agresiones contra su propia exesposa.
Diego Bracamonte: excomisario inspector y jefe de la Departamental Punilla Norte. Tuvo un rol central en la investigación inicial y fue quien presentó la «confesión» del joven Lucas Bustos (quien luego fue absuelto por falta de pruebas). Bracamonte fue detenido y desplazado por su vinculación el asesinato de Jonatan Romo en la comisaría de La Falda y por causas de violencia de género.
Ariel Daniel Zárate: exsubcomisario que participó activamente en las primeras etapas de la pesquisa. Se encuentra detenido por delitos relacionados con violencia de género.
Adrián Lúquez: Era el jefe de la comisaría de Capilla del Monte al momento del crimen. Fue desplazado y detenido tras ser denunciado por su pareja por amenazas con arma de fuego y violencia de género.
La familia de Cecilia siempre denunció que estos efectivos armaron una causa falsa para culpar a un «perejil» (Lucas Bustos) y desviar la atención de los verdaderos culpables. Tras la absolución de Bustos en 2022, se ordenó iniciar una nueva investigación desde cero con una fiscalía distinta a la de Paula Kelm, quien fue muy criticada por su desempeño. “Ese chico lo pusieron porque era alguien que podían manejar. Si no fuera por nosotros que pedíamos pruebas reales, hoy tendría perpetua”, afirmó Basaldúa.
Traslado del cuerpo, sin aviso ni autorización de la familia
Uno de los hechos más graves denunciados recientemente es el traslado del cuerpo de Cecilia sin notificación a la familia. “Nos enteramos en una reunión con la fiscal que el cuerpo no estaba en la morgue. Nos dijeron que lo habían sepultado, pero no sabemos quién dio la orden. A nosotros no nos informaron nada”, relató. Y agregó: “La familia fue a un juicio sin saber que el cuerpo de Cecilia estaba enterrado. Pensábamos que estaba en la morgue”.
Según indicó, el cuerpo se encuentra en el cementerio de San Vicente, en la ciudad de Córdoba, aunque la familia exige su exhumación para realizar una nueva autopsia. “Pedimos una autopsia para saber si realmente lo que está ahí es el cuerpo de Cecilia”, explicó.

Basaldúa también cuestionó la falta de avances en líneas de investigación que apunten a reconstruir los vínculos y el entorno de Cecilia durante su estadía en Capilla del Monte. “Nos investigan más a nosotros que a los verdaderos culpables”, denunció, y agregó: “No queremos que vaya preso un inocente. El que le hizo eso a Cecilia tiene que pagar”.
En ese sentido, insistió en la existencia de elementos que no fueron tenidos en cuenta: “Hay un audio donde dicen lo que pasó, con nombres y apellidos. Dijeron que no lo tuvieron en cuenta”.
El padre de la joven también apuntó contra las fuerzas de seguridad y el contexto local: “Hay mucha gente que sabe lo que le pasó a Cecilia, pero no se animan a hablar por miedo. La policía ahí es bastante jodida, sobre todo con las mujeres”.
A seis años del crimen, el reclamo sigue intacto. “Voy a seguir luchando hasta que se sepa la verdad. Que la Justicia diga quién fue. Eso es lo que vale”, concluyó Basaldúa.
