El legislador departamental por Punilla y referente del Frente Cívico, Walter Gispert, trazó una fuerte defensa del Jury de Enjuiciamiento que destituyó a tres fiscales por su actuación en la causa Nora Dalmasso y, al mismo tiempo, lanzó duras críticas contra el gobierno municipal de Villa Carlos Paz, al que calificó como “desgastado” y “autoritario”. En ambos planos —el judicial y el político— planteó la necesidad de discutir el funcionamiento de las instituciones y construir consensos amplios.
En diálogo con VillaNos Radio, Gispert sostuvo que el Jury que resolvió la destitución de los fiscales Francisco Javier Di Santo, Daniel Pedro Miralles y Luis Roberto Pizarro fue “una respuesta institucional del Estado” frente a un caso de enorme sensibilidad pública.
El legislador integró el Jurado de Enjuiciamiento que, por unanimidad, resolvió apartar a los funcionarios judiciales cuestionados por su desempeño en la investigación del crimen de Nora Dalmasso. El órgano estuvo compuesto por representantes del Poder Legislativo y del Tribunal Superior de Justicia.
“Creo que hemos estado a la altura de lo que debíamos estar”, afirmó.
Gispert remarcó que el Jury no investigó el asesinato de Dalmasso, sino la actuación de los fiscales denunciados por la familia Macarrón. “Nosotros nunca investigamos quién fue el que asesinó a la señora Nora Dalmasso. Nosotros investigamos sobre los procedimientos hechos por los representantes del Estado”, aclaró.
También defendió el carácter oral y público del proceso y aseguró que se respetaron todas las garantías para las partes involucradas. “Ha sido público, ha sido visto por la sociedad”, señaló, y destacó que tanto denunciantes como denunciados tuvieron tiempo suficiente para exponer sus argumentos.
Según explicó, el fallo unánime tuvo especial relevancia por la composición plural del Jury. “Nadie tiene mayoría”, indicó, y valoró que el acuerdo se haya alcanzado entre integrantes de distintos sectores políticos y judiciales.
Durante la entrevista, el legislador también reflexionó sobre el funcionamiento del Poder Judicial y consideró que el caso Dalmasso debería abrir un debate más profundo sobre la Justicia. “La justicia es todavía uno de los poderes que menor debate público tiene”, sostuvo.
En ese marco, adelantó que trabaja junto a profesionales en proyectos para modificar el sistema de selección de fiscales en Córdoba. Cuestionó especialmente el peso de las entrevistas personales dentro de los concursos y propuso incorporar formación específica en investigación criminal.
“El objetivo es ayudar a que tengamos una mejor justicia”, afirmó.
Gispert también reconoció el fuerte impacto emocional que tuvo el proceso y recordó especialmente una frase pronunciada por Facundo Macarrón durante el juicio: “Lo peor que te puede pasar es caer en manos de la justicia”.
“Eso genera toda una tensión para quienes somos parte del Estado”, admitió.
“En Carlos Paz la única forma de ganarle a Avilés va a ser todos juntos”
Además del análisis institucional, Gispert dedicó buena parte de la entrevista a trazar un duro diagnóstico político sobre Villa Carlos Paz y el escenario electoral rumbo a 2027.
“Muy mal, lo veo muy mal”, respondió cuando fue consultado sobre la situación de la oposición local. Según planteó, el principal problema es la fragmentación de los sectores críticos del oficialismo. “En Carlos Paz la única forma de ganarle a Avilés va a ser todos juntos”, sostuvo.
Para el legislador, la oposición necesita construir una estrategia común y dejar de priorizar intereses individuales. “Para ganar cuando se construye poder alternativo hay que estar dispuesto a ceder”, expresó.
En ese sentido, cuestionó algunas decisiones recientes de sectores opositores, entre ellas la participación en la elección de la Defensoría del Pueblo, que definió como “un error tremendo”.
También recordó la experiencia de Juntos por Carlos Paz en 2023, espacio que logró reunir a gran parte de la oposición y alcanzó cerca del 30% de los votos. Sin embargo, consideró que esa construcción se debilitó tras la salida de Emilio Iosa hacia el oficialismo provincial.
“Iosa se fue con los que nos habíamos peleado en la campaña”, cuestionó.
Respecto del gobierno municipal, Gispert sostuvo que el actual modelo de Carlos Paz Unido ya no representa el proyecto político iniciado en 2011. “Yo creo que no es el mismo gobierno”, afirmó.
Según su análisis, el quiebre se produjo cuando Esteban Avilés concentró el liderazgo político dentro del espacio. “Ese gobierno ya no existió más a partir de que Avilés resuelve convertirse en el único jefe”, señaló.
El legislador criticó especialmente el aumento de tasas por decreto, la creación de cargos, la falta de controles institucionales y el rechazo sistemático a pedidos de informes dentro del Concejo de Representantes. “La prioridad es ganarle a un gobierno desgastado y autoritario”, afirmó.
Gispert también consideró probable que Avilés vuelva a competir en 2027. “Yo creo que Avilés va a ir de vuelta”, dijo, aunque reconoció que el escenario todavía no está cerrado. Al mismo tiempo, admitió que la oposición aún no tiene una figura capaz de ordenar el tablero político. “No tenemos el candidato. O candidata”, reconoció.
Consultado sobre el peso de las marcas nacionales, relativizó la influencia de La Libertad Avanza o de otros espacios en una elección municipal. “La marca suma, pero no es determinante”, sostuvo, y recordó que en 2023 Juntos por el Cambio ganó las categorías provinciales en Carlos Paz pero perdió la intendencia.
Finalmente, trasladó su análisis al plano provincial y cuestionó al gobierno de Martín Llaryora, al que definió como “mediocre” y enfocado en dividir a la oposición. “Córdoba necesita un cambio y todos tenemos que aportar para ese cambio”, expresó.
Entre el balance institucional del Jury por el caso Dalmasso y su mirada sobre la política local, Gispert dejó una definición común para ambos escenarios: la necesidad de discutir el funcionamiento de las instituciones y construir acuerdos amplios frente a situaciones de fuerte desgaste social y político.
