Este 23 de mayo se cumplieron seis meses del asesinato de Samuel Tobares, el joven de Villa Parque Siquimán que murió tras ser duramnete golpeado durante una detención policial. En la causa están imputados los efectivos Guillermo Serafin Arce y Franco Sebastián Romero por homicidio preterintencional, aunque la familia insiste en que la imputación debe agravarse.
Abigail Tobares, hermana de Samuel, expresó el malestar de la familia por la falta de respuestas judiciales y cuestionó la demora en el avance de la investigación. “Entre el dolor que uno tiene por lo que pasó y la impotencia de cómo se demora la Justicia, estamos un poco afectados, de verdad”, sostuvo en diálogo con VillaNos Radio. Y agregó: “Necesitamos que sean claros, que digan la verdad, porque como nosotros decimos, la verdad no se golpea”.
Según relató la joven, durante los primeros meses hubo mayor contacto con la Fiscalía, pero esa comunicación luego se interrumpió. “En los primeros tres meses sí hemos tenido algunas respuestas. El expediente que trabaja el fiscal Mazzuchi es bastante amplio, bien trabajado, pero mañana son seis meses y hay mucho silencio, no hay respuestas”, afirmó.
La familia presentó distintos pedidos formales ante la Fiscalía para esclarecer puntos clave de la causa. Entre ellos, reclaman precisiones sobre la denuncia que originó la intervención policial, los horarios de llegada de la ambulancia y el acceso a imágenes de cámaras de seguridad.
“Hay muchas pruebas, pero no hay respuestas”, insistió Abigail. “Necesitamos sí o sí ver esas cámaras, porque hay una cámara que es la que dice la verdad”.
En ese sentido, señaló que existe una cámara ubicada en una vivienda particular cercana al lugar del hecho, cuyo contenido aún no pudieron visualizar. “Junto con el abogado hemos estado preguntando, pero esa parte del expediente está como bloqueada”, denunció.
La familia de Samuel reclama además que la causa sea recaratulada como homicidio calificado por abuso de autoridad y que se incorpore el agravante de crimen de odio. Según relató Abigail, testigos aseguraron que durante la detención hubo insultos relacionados con la orientación sexual de Samuel.
“Lo que nos dijeron los testigos es que hubo muchos insultos referidos a la sexualidad de mi hermano”, afirmó. “Nosotros consideramos que eso es un crimen de odio”.
En otro tramo de la entrevista, la joven también cuestionó la falta de acompañamiento institucional por parte de las autoridades provinciales y locales. Recordó que el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, visitó a su madre tras el hecho, aunque aseguró que luego no hubo más contacto. “Se puso a nuestro lado, nos ofreció cosas, pero no estamos viendo nada de lo que ellos nos ofrecieron”, sostuvo.
La familia realizó el sábado una concentración en la garita donde Samuel fue asesinado. “Queremos una pronta respuesta y que no quede en el olvido lo que pasó con Samu”.
