Desde la organización denunciaron deficiencias en la atención a víctimas, dificultades para realizar denuncias y el funcionamiento irregular de los dispositivos de protección en algunas localidades del sur de Punilla.
El colectivo #NiUnaMenos Punilla Sur desarrolló el viernes 3 de julio una movilización por las calles principales de Icho Cruz con el objetivo de visibilizar las problemáticas vinculadas a la violencia de género y reclamar el fortalecimiento de las políticas públicas destinadas a la protección y el acompañamiento de las víctimas.
Eugenia Llorens, integrante de la agrupación, explicó que la convocatoria surgió a partir de situaciones detectadas en distintas localidades del sur del valle, donde consideran que existen falencias en la aplicación de los dispositivos estatales previstos para abordar la violencia de género.
«Nos encontramos con un escenario en este territorio donde algunos de los pueblos no aplican las políticas que ya existen en materia de violencia de género y protección de las víctimas», sostuvo.
En este sentido remarcó que siguen registrándose dificultades para realizar denuncias y que persisten prácticas de revictimización por parte de algunas instituciones.
«Cuando una persona va a hacer una denuncia le dan vueltas o la revictimizan diciéndole que por ahí no es necesario denunciar. También hay situaciones de acoso callejero o de vecinos acosando a mujeres y niñeces que no son tomadas con la seriedad que corresponde”, dijo Llorens, en diálogo con VillaNos Radio.
Desde la organización realizaron un relevamiento sobre el funcionamiento de los dispositivos de atención en los distintos municipios y comunas del sur de Punilla.
En San Antonio de Arredondo observaron un funcionamiento activo del Punto Mujer y un trabajo territorial sostenido, mientras que Mayu Sumaj comenzó recientemente a implementar el dispositivo.
En cambio, manifestó preocupación por la situación en Icho Cruz y Cuesta Blanca. «Icho Cruz y Cuesta Blanca son los más difíciles de contactar. Antes había un equipo interdisciplinario para abordar estas temáticas y ese equipo fue disuelto. El Punto Mujer no funciona como debería funcionar», afirmó.
Además, señaló que recibieron testimonios de personas que solicitaron asistencia sin obtener respuestas adecuadas. Como por ejemplo, mencionó el caso de una mujer que intentó realizar una denuncia por violencia de género y fue derivada inicialmente a Villa Carlos Paz porque algunos de los hechos habían ocurrido allí.
«En Carlos Paz una denuncia puede implicar entre seis y ocho horas de espera. Eso hace que muchas mujeres retrocedan en la decisión de denunciar y vuelvan a sus casas sin hacerlo», expresó.
Eugenia remarcó que llegar a la instancia de la denuncia implica un proceso complejo para las víctimas. «Cuando una llega a denunciar, lo hace en situaciones muy adversas. No denunciamos a la primera; cuando llegaste a denunciar ya pasaron muchas situaciones de violencia.»
Si bien finalmente la denuncia pudo realizarse tras la intervención de profesionales del Punto Mujer, la militante cuestionó qué sucede con quienes no cuentan con ese acompañamiento.
«¿Qué pasa con quienes no tienen las herramientas o los contactos para poder llegar a esos profesionales? ¿Qué pasa con alguien que llega sola a denunciar y se encuentra con estas dificultades?», se preguntó. Por ello planteó la necesidad de avanzar hacia dispositivos especializados.
La convocatoria reunió a unas 40 personas. Además de marchar bajo la consigna «Vivas, seguras y libres nos queremos», desarrollaron una intervención que dio cuentas de las ausencias que quedan tras cada femicidio.
«Queremos salir a la calle sin miedo, poder tomar un colectivo o un transporte sin tener que pensar qué nos puede pasar. Invitamos a que seamos muchas en la calle y que llevemos las voces de quienes ya no están», expresó Llorens.
La referente sostuvo además que el contexto económico también agrava muchas situaciones de violencia. «Cuando comer se lleva el sueldo y estamos endeudadas, también se potencia la violencia intrafamiliar y entre vecinos. Por eso creemos que es necesario seguir construyendo espacios de organización y transformación social», concluyó.
