Profesionales nucleados en APAMIA llevaron adelante una medida de fuerza nacional que comenzó el miércoles y se extendió hasta este viernes. Reclaman una actualización del valor de la cápita y cuestionan la eliminación del pago por consulta. José Avilés, médico de cabecera y delegado en Villa Carlos Paz, advirtió que el nuevo esquema redujo de manera significativa los ingresos y precarizó las condiciones laborales.
Los médicos de cabecera que trabajan para el Programa de Atención Médica Integral (PAMI) llevaron adelante un paro de 72 horas en todo el país, en rechazo al actual esquema de remuneración implementado por el organismo. La medida comenzó el miércoles y se extendió hasta este viernes, mientras los profesionales reclaman una mejora en el valor de la cápita y la recuperación del pago por las consultas realizadas.
José Avilés, integrante de la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APAMIA) y delegado de los médicos de cabecera en Villa Carlos Paz, explicó que el conflicto se inició en abril, cuando PAMI decidió eliminar el pago por consulta y establecer un sistema basado exclusivamente en una cápita.
«Esto fue una cuestión que en realidad se inició en abril, donde decidieron inconsultamente dejar de pagarnos las consultas y solamente pagarnos una cápita. En los hechos, eso nos recortó aproximadamente el 50% de nuestro sueldo», señaló el profesional.
En diálogo con VillaNos Radio explicó también que actualmente los profesionales reciben una suma fija por cada paciente que tienen asignado, independientemente de la cantidad de veces que esa persona concurra al consultorio o de las tareas administrativas que demande su atención. El valor de la cápita pasó de 2.100 a 2.700 pesos, mientras que los médicos reclaman llevarla a entre 4.200 y 4.500 pesos.
«No son 2.700 pesos por atención, sino que son 2.700 por paciente. Las veces que venga el paciente al consultorio, las veces que le tengamos que hacer las recetas, órdenes, llenar fichas, todos los trámites administrativos que también se hacen con ellos», explicó.
Avilés sostuvo que, en el mejor de los casos, un médico con un padrón de alrededor de 700 pacientes alcanza un ingreso mensual cercano a los 1.500.000 pesos, una suma que debe afrontar los gastos propios de la actividad profesional y también los costos laborales y previsionales.
«Tenemos ahí fácilmente 1.500.000 pesos más los gastos de secretaria, consultorio, materiales y demás. Por lo tanto, es inviable», afirmó.
El profesional detalló además que los médicos de cabecera no tienen relación de dependencia con PAMI y deben afrontar por cuenta propia gastos como monotributo, matrícula, seguro de mala praxis y aportes jubilatorios.
«Nosotros somos empleados monotributistas de PAMI, es decir, no tenemos relación de dependencia. No nos pagan la obra social, no nos pagan vacaciones», cuestionó.
Denuncian sanciones por reclamar
El médico también denunció que algunos profesionales fueron perjudicados en la cantidad de pacientes asignados a sus padrones como consecuencia de su participación en el reclamo.
En su caso particular, pasó de tener 700 pacientes a solamente 100 a partir de julio. «En castigo, me dejaron 100 pacientes. Por lo tanto, yo estoy cobrando 270.000 pesos», afirmó.
El médico vinculó esta reducción con su tarea como delegado y con la difusión pública del conflicto. «Por el simple hecho de defender los derechos de los colegas, los derechos nuestros, un recorte del sueldo de la mitad de nuestro sueldo, del 50%, y ahora pelear porque nos paguen un poco más la cápita», sostuvo.
El pago por consulta también fue eliminado
Antes del cambio en el esquema de remuneración, los médicos recibían un pago adicional por las consultas realizadas. El monto rondaba los 8.000 pesos para el 80% de las consultas y alcanzaba los 12.000 pesos en determinadas prestaciones.
«Por supuesto que era un ingreso más que teníamos», explicó, aunque aclaró que los valores ya se encontraban muy por debajo de los honorarios que actualmente abonan otras obras sociales o los pacientes particulares.
«Hoy en día una obra social está pagando alrededor de 30.000 pesos una consulta y una consulta particular de un especialista ronda entre los 50 y 80.000 pesos», indicó.
También reclaman los odontólogos
El conflicto alcanza además a los profesionales de odontología que trabajan para PAMI. El delegado explicó que el valor de la cápita que reciben actualmente es aún menor. «La mayoría de las personas no saben que un odontólogo cobra de cápita 320 pesos», señaló.
Según explicó, los odontólogos recibieron una propuesta para llevar ese monto a 500 pesos, mientras que el sector reclama una actualización hasta los 1.000 pesos.
La última negociación no permitió acercar posiciones. «Nos vimos obligados a rechazar la propuesta porque nosotros estamos pidiendo 4.200, 4.500 y 1.000 de cápita para los odontólogos, así que estamos muy lejos de acercar posiciones», sostuvo.
¿Qué pasa con los turnos durante el paro?
Respecto de la atención a los afiliados, Avilés explicó que los profesionales están reprogramando los turnos correspondientes a los días de la medida de fuerza. «Nosotros estamos corriendo los turnos, o sea, con los turnos asignados los estamos trasladando», explicó.
Durante estas jornadas se mantienen algunas prestaciones, como la emisión de recetas, mientras que no se realizan órdenes de derivación para consultas con otros especialistas.
Los profesionales anticiparon que evaluarán nuevas medidas la próxima semana, dependiendo de la respuesta que brinde PAMI. «Veremos la semana que viene si es que PAMI mejora la oferta y, si no, seguiremos agudizando las medidas de protesta», advirtió Viles.
«Los primeros perjudicados son ellos»
El médico también puso el foco en la situación económica que atraviesan los propios afiliados y afiliadas de PAMI y sostuvo que el conflicto laboral impacta directamente sobre un sector que enfrenta dificultades para acceder a medicamentos y tratamientos.
«Los primeros perjudicados son ellos», afirmó.
Relató que algunos pacientes deben elegir qué medicamentos pueden comprar debido a sus ingresos. «Nos han llegado a decir: doctor, de los cuatro o cinco medicamentos que tomo, dígame cuáles son los dos que sí o sí tengo que tomar para no morirme, porque los otros tres no los voy a poder pagar», contó.
En ese sentido, sostuvo que los reclamos de los profesionales encuentran un fuerte respaldo entre los afiliados.
«Lo que nosotros hemos recibido es amplia solidaridad desde abril en adelante hacia los planteos que estamos haciendo, porque estamos más o menos en la misma», señaló. Y agregó: «Yo te diría que el apoyo es mayoritario de nuestros pacientes por el tema de lo que nosotros estamos peleando».
La próxima semana, los profesionales de APAMIA analizarán la respuesta de PAMI y definirán si profundizan las acciones en reclamo de una mejora en las condiciones de trabajo y en los ingresos de los médicos de cabecera y odontólogos.
