Un equipo de investigadores del CONICET, la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), la Universidad Nacional de Río Cuarto, la CONAE y la Universidad de Barcelona trabaja en una innovadora estrategia para controlar la proliferación de cianobacterias en el lago San Roque mediante el uso combinado de imágenes satelitales y nanopartículas activadas por la luz solar.
El investigador del CONICET y la UNC, Maximiliano Burgos, explicó que la iniciativa surge de la preocupación por el estado ambiental del embalse, principal fuente de abastecimiento de agua para gran parte de la provincia de Córdoba.
«La idea nace de la preocupación que tenemos todos en Córdoba sobre el estado de nuestro lago. El embalse tiene muchas funciones importantes, pero la principal es el abastecimiento de agua para Córdoba. Su estado hoy dista mucho de ser el óptimo», sostuvo en diálogo con VillaNos Radio.
La propuesta consiste en utilizar imágenes satelitales para monitorear permanentemente el lago y detectar el inicio de las floraciones de cianobacterias mediante el seguimiento de los niveles de clorofila. Una vez identificado el foco, se desplegarían plataformas flotantes equipadas con nanopartículas capaces de degradar tanto las cianobacterias como las toxinas que producen.
«Cuando empiece la proliferación masiva de algas, la idea sería llevar a esas zonas unas plataformas flotantes donde estarían ancladas nanopartículas. Estas absorben la luz solar, se activan y generan la degradación tanto de las cianobacterias como de las toxinas», explicó Burgos.
El científico aclaró que las nanopartículas no serían liberadas en el agua sino fijadas a las plataformas para evitar impactos ambientales. «No queremos echarle una sustancia al lago que después sea difícil de recuperar. La idea es que las nanopartículas estén ancladas en plataformas que se ponen y se sacan», remarcó.
Resultados alentadores, aunque en una etapa inicial
El proyecto aún se encuentra en fase experimental. Según Burgos, los ensayos de laboratorio ya arrojaron resultados promisorios, tanto en la degradación de toxinas como de cianobacterias.
«Tenemos resultados preliminares con las cianobacterias que son promisorios», afirmó. No obstante, aclaró que «estas soluciones llevan tiempo, llevan inversión» y que aún resta avanzar hacia pruebas piloto antes de realizar ensayos en el lago.
El investigador señaló que durante el próximo año esperan avanzar hacia una escala intermedia de experimentación utilizando muestras reales del lago.
«Queremos pasar a una escala media, ya no de tubo de ensayo, sino probar con muestras materiales del lago para después ensayar in situ», indicó. Incluso estimó que «en el transcurso de uno o dos años esperamos tener resultados concretos para mostrar en el lago».
Un proyecto financiado por la Provincia
Burgos destacó que la investigación cuenta con financiamiento del Gobierno de Córdoba, a través de organismos ambientales y de la autoridad de cuencas, en el marco de las acciones impulsadas para la recuperación del lago San Roque.
«Nuestra idea es no quedarnos en una propuesta científica, sino que se aplique. Queremos ofrecer una solución a la comunidad. Somos científicos que queremos involucrarnos con darle respuestas a la comunidad que nos financia», expresó.
Durante la entrevista también se refirió a la situación que atraviesa el sistema científico nacional y advirtió que la reducción del financiamiento del CONICET por parte del gobierno de Javier Milei afecta el desarrollo de investigaciones de alta complejidad.
«Sin el apoyo nacional, toda la red de ciencia se ve debilitada», afirmó. Explicó que numerosos estudios requieren equipamiento costoso y redes de colaboración internacionales cuya continuidad depende del sostenimiento del sistema científico.
«El funcionamiento de la ciencia es bien sofisticado. Es una red de trabajo silencioso que potencia los desarrollos tecnológicos del país», sostuvo. Y agregó: «La alta tecnología no solo cuesta generarla, sino también mantenerla. Si se deteriora, el país lo va a sufrir a la larga».
La clave sigue siendo el saneamiento
Aunque consideró que la tecnología puede convertirse en una herramienta valiosa para controlar las floraciones de cianobacterias, Burgos fue enfático al señalar que el problema de fondo continúa siendo el aporte de nutrientes producto de la falta de infraestructura sanitaria en toda la cuenca.
«La causa del problema es justamente la falta de planificación urbana y de obras de infraestructura para el tratamiento de los servicios cloacales», afirmó.
En ese sentido, resumió una de las principales conclusiones de la investigación con una frase que, según dijo, sintetiza el desafío ambiental. «Siempre la remediación sale más cara que la planificación», sostuvo.
Finalmente, recordó que la recuperación integral del lago San Roque requiere un abordaje mucho más amplio que una única herramienta tecnológica.
«Es un problema muy complejo que tiene solución, pero depende de decisiones comunitarias, de decisiones políticas de alto nivel y de realizar las grandes obras que hacen falta», concluyó.
