Con una nutrida concurrencia y en una jornada marcada por la emoción, este lunes 13 de abril se llevó adelante la reparación del legajo de 70 estudiantes y egresadxs de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) que fueron desaparecidxs y asesinadxs durante la última dictadura cívico-militar.
Se trata de un iniciativa que busca dejar constancia institucional de que sus trayectorias académicas fueron interrumpidas por el terrorismo de Estado. Durante la dictadura esos expedientes habían sido marcados falsamente con palabras como “abandono, deserción y cese por ausencia”. En esos documentos subsanados, ahora se deja constancia de su condición de “detenido, desaparecido o asesinado en el marco del terrorismo de Estado”.
La propuesta involucró el trabajo conjunto del Observatorio de Derechos Humanos de la Secretaría de Extensión Universitaria de la UNC, el Archivo Provincial de la Memoria y la Facultad de Filosofía y Humanidades.
“Este es un hecho histórico que tiene que ver con la restitución de los legajos, es decir, que quede constancia en los documentos institucionales de que algunas personas no han podido continuar con su formación académica por haber sido víctimas del terrorismo de Estado”, explicó Guadalupe Mías, coordinadora del Observatorio de Derechos Humanos de la UNC.
En diálogo con VillaNos Radio, la profesional destacó que el proyecto forma parte de una política de memoria que la Universidad viene desarrollando desde hace algunos años y que ya tuvo antecedentes en otras unidades académicas.
Según detalló, el proyecto comenzó a gestarse en 2020 con el objetivo de revisar y corregir los registros administrativos de la universidad. “Surge como una enorme inquietud de exponer la verdad sobre la documentación de las personas asesinadas y/o desaparecidas durante el terrorismo de Estado”, señaló.
Las 70 víctimas cuyos legajos fueron reparados tenían entre 17 y 37 años y militaban en distintos espacios. En muchos casos, cursaban varias carreras en simultáneo: 30 estudiaban Historia, 17 concurrían a Ciencias de la Educación, 15 se formaban en Letras y 12 asistían a Filosofía.
La mitad de las víctimas eran mujeres; siete estaban embarazadas. De las 70, 26 fueron secuestradas junto a sus parejas, sólo 4 fueron identificadas y 52 todavía continúan desaparecidas.

La entrega de expedientes en la Facultad de Filosofía y Humanidades (FFyH) marcó un nuevo avance en una línea de trabajo que la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) viene instrumentando desde 2021, cuando el Consejo Superior aprobó un proyecto que establecía la restitución de los legajos de quienes fueron víctimas del Terrorismo de Estado, producto de la situación de represión política que se vivió en Córdoba.
Un proceso de búsqueda, reparación y restitución
El trabajo implica varias etapas. En primer lugar, la investigación en archivos para reconstruir la historia académica de las víctimas, muchas veces fragmentada o directamente inexistente. “La desaparición física en muchos casos fue acompañada de una doble desaparición documental”, indicó Mías.
En ese sentido, explicó que los equipos debieron recurrir a distintas fuentes: “Cuando no encontrábamos el legajo, comenzamos a buscar fichas de biblioteca, inscripciones, actas de examen o libros de entrega de diplomas”.
La segunda instancia es la reparación propiamente dicha: modificar los registros que históricamente consignaban que los estudiantes “abandonaron la carrera”. “Nos parece muy perverso, porque las mismas personas responsables de su secuestro y desaparición son las que dejaron asentado que abandonaron”, afirmó.
En cambio, los nuevos legajos consignan el motivo real: “No dejaron de asistir porque viajaron o cambiaron de universidad, sino porque fueron secuestrados, desaparecidos o asesinados”.

Finalmente, la documentación es entregada a los familiares en actos públicos. “Es enormemente fuerte y emotivo. En muchos casos, las familias nunca supieron qué había estudiado su hijo o hija, qué materias había rendido”, relató.
La restitución de legajos en la Facultad de Filosofía y Humanidades es la tercera experiencia de este tipo. Anteriormente se concretaron reparaciones de legajos en el Colegio Manuel Belgrano y la Facultad de Ciencias Sociales. Además, ya está prevista una nueva entrega en la Facultad de Ciencias Económicas.
El proyecto cuenta con respaldo institucional: en 2021 fue aprobado por unanimidad por el Consejo Superior de la UNC, lo que obliga a todas las unidades académicas a avanzar en estos procesos.
El trabajo se realiza de manera articulada con el Archivo Provincial de la Memoria y otros equipos especializados, garantizando la veracidad de la información. “Podemos acreditar jurídica y documentalmente que todo lo que hacemos es real, chequeable, sin ningún tipo de invención”, subrayó.
La iniciativa se enmarca en las políticas de memoria a cinco décadas del Golpe de Estado en Argentina de 1976, y busca visibilizar el impacto del terrorismo de Estado en la comunidad universitaria. “Tenemos más de 500 víctimas en el marco de la universidad. No son números: son vidas, historias, familias”, remarcó.
En ese sentido, Mías destacó el carácter colectivo del acto: “No convocamos a cada familia de manera individual, porque esto tiene que ver con la memoria colectiva. El sistema represivo actuó sobre la comunidad en su conjunto”.
Finalmente, extendió la invitación a la comunidad: “Es un acto con un enorme sentido de justicia. Necesitamos seguir construyendo memoria con verdad y con reclamo de justicia”.
El acto de este lunes no fue sólo una reparación administrativa, sino como un gesto institucional que busca restituir historias, reconocer ausencias y fortalecer la memoria colectiva.
