El diputado nacional y exministro de Defensa advirtió que la iniciativa del gobierno de Javier Milei, presentada bajo el argumento de defender los recursos argentinos en Malvinas, incorpora modificaciones en materia de defensa, inteligencia y seguridad interior. También reclamó que el proyecto sea tratado en forma separada.
El diputado nacional por Santa Fe y exministro de Defensa, Agustín Rossi, cuestionó el proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional enviado por el Ejecutivo al Congreso, al considerar que utiliza la cuestión Malvinas para introducir modificaciones profundas en el sistema de seguridad y defensa de la Argentina.
En diálogo con VillaNos Radio, Rossi calificó la iniciativa como «un verdadero caballo de Troya» y sostuvo que, detrás de las medidas vinculadas a sancionar actividades comerciales en las Islas Malvinas y Atlántico Sur, se incorporan cambios que exceden la defensa de la soberanía.
La iniciativa contiene 133 artículos distribuidos en ocho títulos. Únicamente el primero aborda específicamente la cuestión Malvinas. Allí se define un aumento de las penas y se amplifican aquellas actividades comerciales que están sujetas a penalidades por parte de la Argentina.
“El resto de los artículos no tienen nada que ver con Malvinas. Son modificaciones a la ley de defensa, modificaciones a la ley de inteligencia, toca la cuestión de seguridad interior. Para nosotros la realidad es que es una ley que termina convirtiéndose en una trampa”, afirmó.
Entre los aspectos que cuestionó, mencionó la ampliación del concepto de seguridad nacional para incorporar la seguridad internacional y la posibilidad de involucrar a las Fuerzas Armadas en situaciones que excedan sus funciones tradicionales.
En ese sentido, sostuvo que la iniciativa habilitaría la participación argentina en conflictos bélicos internacionales junto a socios y aliados que no se encuentran claramente determinados en el proyecto.
Otro de los puntos centrales de la iniciativa legislativa es la modificación del concepto de «agresión externa» por el de «amenaza externa». Rossi consideró que esta modificación amplía el margen de interpretación de las autoridades:
«Claramente uno puede ver que agresión externa es un hecho fáctico, no tiene que haber un incidente. La amenaza es un concepto mucho más difuso, es una valoración que puede dar adelante ese Consejo de Seguridad».
El legislador también cuestionó la posibilidad de que las Fuerzas Armadas intervengan en situaciones de seguridad interior y mencionó disposiciones relacionadas con el derribo de aeronaves y el hundimiento de buques en determinados escenarios.
Asimismo, señaló que el proyecto propone crear un Consejo de Seguridad Nacional, pese a que la legislación argentina ya contempla el Consejo de Defensa Nacional (CODENA).
Frente a los cuestionamientos, Rossi planteó que el Gobierno debería dividir la iniciativa en proyectos diferentes, de manera que las medidas vinculadas con Malvinas sean discutidas de forma independiente de las reformas en seguridad y defensa.
«Si el presidente realmente tiene una opinión sincera y tiene buenas intenciones con la cuestión Malvinas, lo que tiene que hacer es dividir esta ley ómnibus en dos».
Y agregó: «Si el presidente quiere modificar el sistema de seguridad nacional, la ley de defensa, la ley de inteligencia, está en su derecho, pero más de un proyecto de ley se discute en forma diferenciada».
Para el diputado, el tratamiento conjunto genera una situación en la que quienes rechacen el proyecto podrían ser señalados como contrarios a la defensa de Malvinas, mientras que quienes lo apoyen deberían aceptar las restantes modificaciones.
Durante la entrevista, Rossi también expresó sus cuestionamientos a la manera en que el proyecto aborda el conflicto de soberanía sobre las Islas Malvinas.
Señaló que la iniciativa menciona la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, pero que no hace referencia a la Resolución 2065 de la ONU, aprobada en 1965, que insta a la Argentina y al Reino Unido a negociar la cuestión de la soberanía.
«También resulta extraño que en ningún momento, en ningún punto de la ley, en ninguno de los 133 artículos hace referencia y nombra la palabra Reino Unido de Gran Bretaña».
Y remarcó: “Este cambio de posición del presidente Miley alrededor de la cuestión Malvinas es un cambio de posición que está sostenido fundamentalmente por el hostigamiento que está ejerciendo el presidente Trump de hostigar a Gran Bretaña por su falta de acompañamiento en el marco de la guerra de EEUU contra Irán”.
