Organizaciones, familias, personas con discapacidad y trabajadores del sector se concentraron en la Plaza del Avión de Villa Carlos Paz para visibilizar la crisis que atraviesa el sistema de atención y reclamar la continuidad de la Ley de Emergencia en Discapacidad. Belén Rivero, presidenta de la asociación civil que sostiene el Instituto Mariette Lydis y el Centro de Día Vida Feliz, advirtió sobre las dificultades que atraviesan las instituciones y cuestionó el impacto de las actuales políticas nacionales.
La Plaza del Avión fue escenario de una nueva manifestación para visibilizar la situación que atraviesan las personas con discapacidad, sus familias, profesionales y las instituciones que brindan servicios de atención y acompañamiento. La convocatoria se realizó en simultáneo con otras movilizaciones en distintos puntos del país, mientras en el Congreso de la Nación se debate la continuidad de la Ley de Emergencia en Discapacidad.
En Villa Carlos Paz, la convocatoria reunió a integrantes de instituciones y familias vinculadas al sector. Belén Rivero, presidenta de la asociación civil que sostiene el Instituto Mariette Lydis y el Centro de Día Vida Feliz, explicó que decidieron realizar la movilización en la ciudad para visibilizar una problemática que afecta a toda la comunidad.
“Carlos Paz también es otra de las ciudades que ha sido foco de esta manifestación porque nosotros tenemos muchos centros, muchas personas con discapacidad en la población y también tenemos muchos profesionales que se dedican a las personas con discapacidad”, señaló en diálogo con VillaNos Radio.
La referente describió un escenario de fuerte deterioro para las instituciones que trabajan con personas con discapacidad y sostuvo que las dificultades se vienen acumulando desde hace tiempo.
“Venimos luchando desde que asumió este gobierno. Nunca estuvimos bien. Es decir, el sector de discapacidad siempre ha sido un sector que ha luchado”, expresó.
En ese sentido, señaló que las instituciones han atravesado dificultades para afrontar sus obligaciones y garantizar el funcionamiento cotidiano. “Tuvimos crisis para pagar los sueldos. Tuvimos dos meses sin pagar el sueldo. No hay forma de mantener el Instituto de esta manera”, afirmó.

Rivero también cuestionó las demoras en los pagos correspondientes a las prestaciones de salud y sostuvo que la situación repercute directamente sobre las instituciones, los trabajadores y las familias que dependen de esos servicios.
El Instituto Mariette Lydis, que cuenta con 27 años de trayectoria, atiende aproximadamente a 100 estudiantes, mientras que el Centro de Día Vida Feliz acompaña a unas 20 personas adultas. En total, explicó Rivero, son alrededor de 120 familias vinculadas directamente a ambas instituciones.
Uno de los principales planteos de Rivero estuvo relacionado con el paradigma desde el cual se aborda la discapacidad. Sostuvo que reducir la problemática exclusivamente a una cuestión sanitaria implica desconocer otras dimensiones fundamentales de la vida de las personas con discapacidad.
“Nosotros hemos acordado como país una mirada, un proyecto que no quede solamente reducido a salud. Es una cuestión de salud, mientras tanto todo lo demás para la persona con discapacidad no existe”, manifestó.
En esa línea, mencionó la importancia de los espacios educativos, terapéuticos, culturales, recreativos y de participación social que permiten que las personas con discapacidad desarrollen una vida comunitaria.
“Por eso existen los centros de día, los centros de apoyo, los centros educativos-terapéuticos. Existen todas esas cosas por eso. Pero ahora todo esto está entrando en crisis y se han empezado a cerrar centros por estas políticas. Entonces, en vez de avanzar, estamos retrocediendo”, afirmó.

Rivero advirtió que, desde su perspectiva, el escenario actual implica un retroceso respecto de los avances conquistados durante las últimas décadas en materia de inclusión y participación social.
Durante la entrevista, la referente también dirigió un mensaje a los legisladores que deben debatir la continuidad de la emergencia en discapacidad. “Que recuerden que fueron votados por el pueblo. Y ese pueblo también se compone de las personas con discapacidad y los que trabajamos para la discapacidad”, expresó.
Y agregó: “Que sepan que existen, que los miren de frente, que los miren, que los escuchen, que nos escuchen”.
Para Rivero, la Ley de Emergencia en Discapacidad responde precisamente a la situación que atraviesa actualmente el sector. “Para nosotros la Ley de Emergencia surgió porque justamente es una emergencia la que estamos pasando”, sostuvo.
La presidenta de la asociación alertó además sobre lo que considera un posible retroceso en materia de inclusión: “Quieren volver a que la persona con discapacidad se quede encerrada en la casa, como hace un siglo atrás. Ahí se quieren volver”.
