Como cada miércoles desde hace más de dos años, el Movimiento de Jubilados Punilla volvió a salir a la calle para visibilizar sus reclamos. En esta oportunidad, la concentración se llevó a cabo frente a la sede del PAMI en Villa Carlos Paz, en el marco de la tercera jornada del paro de 72 horas impulsado por médicos de cabecera, una medida que profundiza la preocupación del sector.
La manifestación reúne a jubilados y jubiladas de distintas localidades del Valle de Punilla, quienes advierten sobre un escenario de mayor vulnerabilidad.
“Un miércoles más de lucha, con frío, con lluvia, con calor. Los jubilados de Carlos Paz, pero también de otras localidades, nos sumamos y venimos protestando ante este gobierno que la política más efectiva que tiene es ajustar sobre los que menos tienen”, expresó Gustavo Wurth, integrante de la agrupación.
El conflicto con los médicos de cabecera aparece como un nuevo punto crítico. Desde el sector, consideran que la reducción en los ingresos de los profesionales impacta directamente en la atención de los afiliados. “Es una medida más de ajuste que perjudica fundamentalmente a los más vulnerables. En este caso, a los jubilados, que son los que más sufren”, señaló el militate en diálogo con VillaNos Radio.
En ese sentido, destacó la importancia de la confluencia de distintos actores en la protesta. “Nos alegramos que se sumen a esta lucha, porque necesitamos de todos y de todas. Cuando arrancamos éramos muy poquitos, muchos nos insultaban o descalificaban. Hoy la población se va dando cuenta que esto nos toca a todos y tenemos adhesiones constantes”, afirmó.
Según relató, ya hubo contactos informales entre jubilados y médicos, en un clima de apoyo mutuo. “Los médicos son solidarios con nuestra protesta y nosotros también somos solidarios con ellos en esta situación que están pasando ahora, porque les han bajado tremendamente los aportes que recibían por atender a los jubilados”, explicó.




La protesta también refleja un crecimiento en la participación y el acompañamiento social. Durante la mañana, bocinazos y gestos de apoyo se hicieron sentir en el lugar. “Pasa gente y nos alienta, nos tocan bocina. Eso nos viene bien, sabemos que no estamos solos”, indicó Wurth.
El reclamo local se articula además con otras expresiones similares en la provincia y el país. “Los jubilados han tomado la vanguardia de esta lucha social, fundamentalmente porque son los más afectados”, sostuvo el referente, al tiempo que mencionó movilizaciones en distintos puntos de Córdoba.
Sobre la situación en la sede local del PAMI, Gurd aseguró que las manifestaciones se desarrollan con respeto hacia quienes realizan trámites, aunque denunció tensiones con las autoridades. “Tratamos de ser lo más respetuosos posible con el jubilado que está haciendo su trámite. No con los directivos, porque nos descalifican y nos insultan”, afirmó.
En relación a la medida de fuerza de los médicos, advirtió sobre sus consecuencias directas: “Quitarle a los médicos el dinero que cobraban también afecta a los jubilados, porque se van a quedar sin ese médico que no los va a poder atender. Los jubilados no tienen tiempo para perder”.
Finalmente, Wurth cuestionó tanto al gobierno de Milei como al gobierno provincial que, según dijo, habilitaron las condiciones actuales. “Estas políticas tienen la fuerza que tienen gracias a gobernadores que acompañaron las leyes. Hay un grado de hipocresía cuando hoy quieren defender a los jubilados”, concluyó.
