La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) aseguró que el actual rumbo económico provocó el cierre de más de 26.000 pequeñas y medianas empresas desde fines de 2023 y advirtió que otras 25.000 se encuentran en situación crítica. Su presidente, Julián Moreno, cuestionó la apertura de importaciones, la caída del consumo interno y la falta de políticas para el sector.
En el marco del Día Internacional de las Microempresas y de las Pequeñas y Medianas Empresas, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) manifestó su preocupación por el deterioro que atraviesa el sector y responsabilizó a las políticas económicas del gobierno de Javier Milei por el cierre de miles de empresas y la pérdida de puestos de trabajo.
En diálogo con VillaNos Radio, el presidente de APYME, Julián Moreno, describió un panorama crítico para la producción nacional y sostuvo que las pymes atraviesan «un proceso agónico».
«Los comercios venden aproximadamente un 30% menos de lo que vendían en noviembre de 2023. La industria tiene una capacidad instalada en uso cercana al 40%, es decir, tiene el 60% de sus máquinas detenidas», afirmó.
Según explicó, la apertura de importaciones sin controles suficientes agrava la situación al permitir el ingreso de productos que compiten en condiciones desiguales con la producción local. «El mercado se está inundando de productos que están fuera de control o, por lo menos, sin cumplir con las normas nacionales y a precios irrisorios, con los cuales se nos hace casi imposible competir», señaló.
Moreno indicó que desde fines de 2023 ya cerraron más de 26.000 pequeñas y medianas empresas en todo el país y alertó que otras 25.000 atraviesan una situación financiera límite. Respecto del impacto laboral, Moreno estimó que el cierre de empresas ya provocó la pérdida de alrededor de 300.000 puestos de trabajo.
El dirigente también habló del impacto del trabajo no registrado. “El otro día salió un informe que ya había 514.000 cuenta sueldos menos que en noviembre del 2023. O sea, los puestos declarados que se dieron de baja son alrededor de 300.000, pero quiere decir que hay muchos que hoy pasaron o van a cobrar en el negro, que siguen precarizando en su condición, ya no son agentes de crédito, no tienen ni siquiera una cuenta de sueldos donde se les deposite el salario. Es parte de esta degradación que estamos viendo”, describió.
Asimismo, sostuvo que el debilitamiento del mercado interno afecta directamente a las pequeñas y medianas empresas. «Casi todas las pymes vivimos del consumo del mercado interno y del gasto público, que prácticamente desapareció. Nuestro mercado está muy reducido y competimos con importaciones contra las que no podemos hacer frente.»
Hacia la búsqueda de unidad de los sectores
Moreno vinculó la situación de las pymes con otros conflictos que atraviesan distintos sectores. «Los jubilados pelean por un lado, los científicos por otro, los universitarios por otro, los pymes por otro. En realidad somos todos víctimas de un modelo que va destruyendo las esperanzas de una Argentina desarrollada.»
En esa línea, cuestionó los beneficios otorgados a sectores extractivos mientras se debilita el entramado industrial. «Queremos un país donde haya trabajo digno para la mayor parte de la población. Esos sectores deberían servir para apalancar al resto de la economía y eso lo tiene que administrar el Estado, no el mercado.»
Frente a ese escenario, el dirigente explicó que APYME deposita sus expectativas en proyectos legislativos que buscan declarar la emergencia para el sector. «No podemos modificar desde el Congreso el modelo económico, pero sí impulsar medidas paliativas para que sobrevivan más empresas».
