Las familias denunciantes de abusos sexuales en el Jardín de Infantes Niño Dios se movilizaron este sábado en pleno centro de la ciudad de Villa Carlos Paz, reclamando avances concretos en la investigación judicial. La causa ya reúne nueve presentaciones judiciales, todas bajo la órbita de la Fiscal del Tercer Turno, Jorgelina Gómez.
La concentración comenzó en el Puente Carena y, por primera vez, la protesta recorrió el centro de la ciudad hasta llegar a la iglesia Nuestra Señora del Carmen.
Las familias ya habían realizado movilizaciones frente al establecimiento educativo, los Tribunales de Villa Carlos Paz y también habían marchado desde el Reloj Cucú hasta la escuela. En esta oportunidad, decidieron llevar el reclamo al centro de la ciudad para hacerlo visible ante vecinos, comerciantes y turistas.
Durante la movilización se escucharon consignas como “basta de demoras”, “imputación formal” y “los niños no mienten”. Las familias también dejaron carteles en la fachada de la iglesia. De la marcha participaron además representantes de la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos de Argentina.
Las familias señalan al sacerdote Alejandro Nicola como principal sospechoso de los hechos denunciados. El caso se encuentra bajo investigación y, hasta el momento, no existe una condena que determine responsabilidades.
Una de las madres que presentó recientemente una denuncia relató durante la movilización los cambios de conducta que observó en su hijo después de que abandonara el jardín. Según contó, comenzó a tener pesadillas, episodios de incontinencia y dificultades para comunicarse.
La mujer explicó que llevó inmediatamente al niño a una psicóloga y que, durante una de las intervenciones, realizó dibujos que, según su interpretación y la de los profesionales que lo atendieron, daban cuenta de una situación de violencia sexual.
La madre también cuestionó que las cámaras de seguridad de la institución no hayan podido ser consultadas. “Me dijeron que tenía que llamar a un abogado y después me enteré que borraron las cámaras, borraron todo”, afirmó.
La continuidad de las celebraciones religiosas del sacerdote señalado por las familias también es uno de los principales motivos de indignación. “Nos genera mucho enojo, mucha ira, porque es el principal imputado y es el principal dibujado en todos los dibujos que hacen los niños”, sostuvo una de las madres. Y agregó: “Nos genera mucha bronca e impotencia de verlo dando misa”.
“Basta de demoras, queremos una imputación formal, queremos un culpable”, reclamó. También cuestionó el accionar de las autoridades de la institución y sostuvo que “hay mucha gente que sabe y no habla”.
Denuncias, pericias y reclamos por la demora judicial
Otra de las madres relató que su hijo pudo contarle lo sucedido hace aproximadamente un mes y medio. A partir de ese relato, decidió realizar la denuncia y retirar al niño de la institución.
“De ahí empezó la pesadilla de mi familia y del niño, que lo tuve que sacar de su escuela, donde vivió este infierno del abuso de este cura Alejandro Nicola”, expresó.
La mujer aseguró que el niño ya atravesó una entrevista en Cámara Gesell y que existen dibujos realizados anteriormente que fueron incorporados a la investigación.
Las familias cuestionaron además la falta de comunicación con las autoridades escolares. “No hemos tenido ningún diálogo ni tampoco se han comunicado con nosotros”, señaló una de las denunciantes.
También expresó su malestar con el avance de la investigación: “Sentimos un desprecio por parte de ella y de todas las autoridades”, dijo en referencia a la fiscalía.
La aparición del sacerdote celebrando misa en la Catedral de Córdoba profundizó el enojo de las familias. “Mientras nuestros niños están tristes, sin poder salir a jugar, mientras pasan de terapia, mientras pasan por el SENAF, mientras pasan por las cámaras Gesell, viviendo y reviviendo cada momento del abuso”, sostuvo una de las madres.
En ese sentido, anunció que las movilizaciones continuarán: “Vamos a seguir con las movilizaciones las veces que sea necesario”.
Una investigación que lleva 17 meses
El abogado Alejandro Escudero Salama, representante de algunas de las familias que realizaron las denuncias más recientes, también participó de la movilización. Según explicó, cuando tomó contacto con las familias encontró “dos mamás muy angustiadas” y cuestionó el tiempo transcurrido desde el inicio de la investigación.
“Nos encontramos con una investigación que lleva 17 meses y con poco avance en la investigación, lo cual nos llamó demasiado la atención”, afirmó.
El abogado aclaró que su actuación se desarrolla respetando el principio de inocencia. “Nosotros somos un equipo de abogados que ejercemos sin prejuzgar, nos basamos en el principio de inocencia, nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario”, señaló.
Al mismo tiempo, sostuvo que cuentan con informes profesionales que, según indicó, permiten establecer una conexión entre los relatos de los niños y posibles delitos contra la integridad sexual.
“Tenemos informes psiquiátricos y psicológicos que acreditan que estos hechos tienen una conexión con delitos contra la integridad sexual”, afirmó.
El letrado explicó que solicitaron distintas medidas de prueba, entre ellas registros fílmicos e información sobre personas que habrían sido mencionadas por los niños en sus relatos.
El abogado evitó hablar de un supuesto encubrimiento por parte de la institución, por considerar que se trata de una figura penal que debe ser determinada por la investigación judicial. Sin embargo, planteó que la institución educativa tendría una responsabilidad vinculada al deber de cuidado sobre los niños.
“La responsabilidad objetiva es el máximo deber de cuidado sobre las niñas y niños que concurren a esa escuela”, explicó.
En ese sentido, consideró que ante una sospecha de hechos de extrema gravedad correspondía adoptar medidas preventivas. “Si yo entiendo que hay alguien que posiblemente ha cometido hechos de esta gravedad, lo primero que tengo que hacer es apartarlo”, afirmó.
Pericias reprogramadas
Uno de los principales reclamos de las familias está relacionado con los tiempos de la investigación judicial. Recordemos que estaba previsto que el sacerdote Nicola sea sometido a pericia interdisciplinaria el 31 de julio, lo cual fue suspendido por una medida de fuerza de los trabajadores judiciales. La nueva fecha definida es el 31 de agosto.
“Para nosotros un mes es un montón sin respuesta”, manifestó una de las madres denunciantes.
La mujer explicó que, mientras esperan avances judiciales, las familias deben continuar con sus actividades cotidianas y acompañar a los niños en sus tratamientos. “Queremos que la vida para ellos sea como la de cualquier niño”, afirmó.
En relación con su hija, agregó: “Yo quiero justicia, pero lo más importante para mí es que mi hija pueda sanar esto que le pasó”.








Desde la representación legal de las familias también se informó que algunas de las entrevistas en Cámara Gesell ya comenzaron. En uno de los casos, explicó Escudero Salama, el relato del niño fue interrumpido y deberá continuar en una nueva fecha para garantizar el acompañamiento de las peritos de parte y la perita oficial.
Mientras la investigación continúa, las familias anticiparon que seguirán movilizándose para exigir respuestas de la Justicia y mantener el caso en la agenda pública.
“Lo que queremos es que esto no sea una noticia de un día”, resumió una de las madres durante la movilización. “No queremos que la gente se olvide”.
