El espacio «Somos como somos» es una columna literaria conducida por María Inés López y se emite por VillaNos Radio de Villa Carlos Paz, Córdoba, Argentina.
En este espacio de palabras y de memoria hablaremos de la vida de una mujer de barrio con carácter muy fuerte. Hablaremos de «La Merello». Laura Ana Merello -«Tita» como la apodaron- había nacido el 11 de octubre de 1904. Hija de Santiago Merello, un chofer de mateo, murió de tuberculosis cuando ella tenía seis meses. A los cinco años, su madre Ana Gianelli, una planchadora uruguaya, la dejó en un orfanato porque no podía cuidarla. Tita no concurrió a la escuela, y aprendió a leer y escribir recién a los 20 años. La soledad, la pobreza y el abandono emocional marcaron su personalidad.
Después del orfanato trabajó de empleada doméstica, pero sin recibir un salario por su labor. Más tarde, siendo aun una niña, se trasladó a vivir con la familia de un tío a un pueblo de la provincia de Buenos Aires, donde realizó diversos trabajos como peona de campo.
Con apenas 13 años debutó como corista en una zarzuela en el Teatro Avenida, y en 1922 se presentó en El Bataclán, un teatro del Bajo Flores, para luego llegar al Teatro Maipo, donde cantó su primer tango: Trago amargo.
Se la conocía como “la más rea del tango”, porque prefería los tangos humorísticos, irónicos o sarcásticos. Conquistó al público con su condición de arrabalera, su desenvoltura y su costumbre de decir lo que pensaba y sentía.
