El médico sanitarista y excandidato a intendente presentó su nuevo espacio político con la mirada puesta en 2027. Planteó que Carlos Paz Unido atraviesa un fin de ciclo, pidió superar la fragmentación opositora y sostuvo que la unidad debe dejar de ser una consigna para convertirse en una práctica concreta.
El médico sanitarista Emilio Iosa, excandidato a intendente de Villa Carlos Paz en 2019 y 2023, presentó su nuevo espacio político, Otra Cosa, con la mirada puesta en la elección municipal de 2027 y con un planteo central: construir una alternativa competitiva frente a la continuidad de Carlos Paz Unido, que gobierna la ciudad desde 2011.
En una extensa entrevista con VillaNos Radio, Iosa sostuvo que la ciudad necesita alternancia, diálogo político, participación ciudadana y una propuesta opositora con verdadera vocación de poder. También repasó su experiencia con Carlos Paz Despierta, la construcción de Juntos por Carlos Paz, la ruptura posterior de ese espacio y su actual rol en el Gobierno provincial, donde se desempeña como director de Vinculación de la Secretaría de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Producción.
“Otra Cosa es el nombre de un cambio contundente”, definió. Y resumió el eje político hacia 2027 con una frase que busca ordenar el escenario local: “Es más de lo mismo o otra cosa”.
Diferenciarse de una continuidad
Iosa explicó que el nombre del nuevo espacio nace de una decisión política: marcar distancia con un ciclo de gobierno que, si conserva el poder en 2027, llegará a dos décadas al frente del municipio.
“La motivación más importante de poner este nombre tiene que ver primero que nada con diferenciarnos fuertemente de una continuidad”, afirmó, al referirse al gobierno que Villa Carlos Paz tiene desde hace 16 años.
Desde esa mirada, planteó que la alternancia no es solo una consigna electoral, sino una condición saludable para la democracia local. “Nosotros creemos que la alternancia oxigena a la democracia”, sostuvo, y advirtió que el ejercicio prolongado del poder puede generar vicios que afecten el funcionamiento institucional.
El ex candidato habló de reconstruir un acuerdo político y social para la ciudad. Según planteó, la propuesta es “construir entre todos nuevamente un pacto social, un pacto democrático que pueda plantear la ciudad del futuro”.
Un pacto entre vecinos e instituciones
Iosa insistió en que Otra Cosa no pretende presentarse solo como un sello electoral, sino como una instancia de construcción ciudadana, basada en escucha, amplitud y respeto institucional.
“Otra Cosa tiene que ver con esta renovación”, señaló. Luego completó: “Es posible construir un Carlos Paz consensuado entre los vecinos y las instituciones”.
En esa línea, contrapuso su propuesta con el modelo político que atribuye al oficialismo local. Sostuvo que en el gobierno municipal se instaló una lógica donde “todo lo que el Gobierno dice está bien” y “todo lo que dice la oposición está mal”.
También apuntó contra el personalismo de la gestión. “Todo empieza y termina en la misma persona. El alfa y el omega es la misma persona de la ciudad”, afirmó, en alusión al intendente Esteban Avilés.
Frente a esa forma de conducción, Iosa planteó otra concepción del poder: “Las ciudades se construyen con instituciones”.
El fin de ciclo de Carlos Paz Unido
Uno de los conceptos más fuertes de la entrevista fue el de fin de ciclo. Iosa comparó el momento actual de Carlos Paz Unido con el escenario que permitió su nacimiento en 2011.
“Me parece importante hacer la lectura sobre los fines de ciclo”, sostuvo. Y recordó que “el nacimiento de Carlos Paz Unido estuvo montado sobre el fin de ciclo de Carlos Felpeto”.
Desde esa perspectiva, dijo percibir una etapa similar sobre el propio oficialismo. “Hoy estamos en los albores del fin de ciclo de Carlos Paz Unido”, afirmó, aunque advirtió que ese desgaste no alcanza por sí solo para ganar una elección.
Para Iosa, la oposición necesita ofrecer una propuesta alternativa capaz de ser reconocida por la sociedad. “No es solo el fin de ciclo, hay que acompañar eso con una alternativa fresca, nueva, que pueda ser sentida como propia”, explicó.
Y marcó una tarea concreta: “Para eso hay que caminar los barrios, hay que construir, hay que escuchar”.
“Carlos Paz está estancada”
Iosa fue crítico del estado actual de la ciudad y del modo en que el oficialismo administra el poder. Admitió que el proceso iniciado en 2011 generó en su momento una renovación, pero sostuvo que ese impulso se agotó.
“Carlos Paz está estancada”, afirmó. Luego amplió la idea con una metáfora: “Carlos Paz ha tenido un resurgir a partir del 2011, como una buena bocanada de oxígeno”, pero “ese oxígeno se fue llenando de monóxido de carbono” cuando el espacio cerró las ventanas al recambio y al debate.
En ese diagnóstico, vinculó el desgaste con la concentración de poder, la falta de renovación dirigencial, el debilitamiento de voces internas y externas, y el cierre frente a quienes pueden aportar ideas.

También cuestionó el relato oficial que, según dijo, tiende a demonizar actores sociales e instituciones. “No se puede estar demonizando instituciones sistemáticamente”, planteó, al mencionar a constructores, desarrollistas, cooperativas y centros vecinales que no se alinean con el poder municipal.
Para Iosa, esa narrativa se separa de la vida cotidiana de los vecinos. El problema aparece, según describió, cuando la gente sale a la calle y ve que “no se tapan los pozos, que no se arreglan las plazas, que no se pintan los pasos peatonales” o que no hay respuestas suficientes para adultos mayores e instituciones que trabajan por la ciudad.
De Carlos Paz Despierta a Otra Cosa
Iosa también repasó su propio recorrido político. Recordó que en 2019 fue candidato a intendente por Carlos Paz Despierta, una experiencia que definió como vecinalista y prácticamente sin antecedentes partidarios.
“Carlos Paz Despierta fue nuestra primera experiencia vecinalista de construcción política”, señaló. Y explicó que “el 99%” de quienes formaban parte de ese espacio no tenían experiencia partidaria previa.
Aun así, el armado logró ingresar un concejal al Concejo de Representantes, Daniel Ribetti. Para Iosa, ese resultado fue clave: significó llevar una voz vecinal al ámbito legislativo y, al mismo tiempo, consolidar un primer respaldo social a su figura.
“Nosotros jugábamos a ganar”, remarcó sobre aquella elección, en la que el espacio terminó siendo una de las sorpresas del escenario político local.
2023 y el 40% que pidió una alternativa
El segundo antecedente que Iosa reivindicó fue la experiencia de Juntos por Carlos Paz en 2023, una construcción opositora más amplia, integrada por distintos sectores políticos.
“El proceso de 2023 tiene que ver con tratar justamente de dialogar entre todas las fuerzas políticas”, recordó. Según explicó, la intención era unir fuerzas para enfrentar con mayor contundencia al oficialismo.
Iosa destacó que aquella propuesta estuvo cerca de los 30 puntos y la definió como “la mejor elección que hizo una oposición desde el retorno de la democracia en Carlos Paz”.
También amplió el análisis hacia otros espacios opositores que compitieron ese año. Desde esa lectura, sostuvo que hubo cerca de un 40% de carlospacenses que eligieron una opción distinta a la continuidad de Carlos Paz Unido.
Para el dirigente, ese dato sigue siendo una base política importante, pero también una responsabilidad: transformar ese malestar en una alternativa que no vuelva a fragmentarse por diferencias coyunturales.
La ruptura de Juntos por Carlos Paz
Consultado por las críticas de antiguos aliados, que lo responsabilizan por la fractura posterior a la elección de 2023, Iosa rechazó esa explicación por considerarla simplista.
“La culpa la tiene Iosa es el reduccionismo más sencillo que se pueda hacer de la política”, sostuvo.
Para el ex candidato, una sola persona no puede explicar la ruptura de un proceso colectivo. “Una persona individual tiene muy poco poder como para poder generar un proceso de ruptura colectivo”, afirmó.
Iosa recordó que, al irse de Carlos Paz Despierta, dejó el partido en manos de otros dirigentes y evitó cuestionarlos públicamente. “Jamás hablé mal de ellos y nunca voy a cuestionar decisiones partidarias o políticas”, remarcó.
También reivindicó su derecho a retirarse y construir otro camino. “Mi libertad de retirarme también está garantizada por la Constitución Nacional”, señaló, al igual que su libertad de “comenzar otra cosa con otra gente”.
Sobre su incorporación al Gobierno provincial, sostuvo que no puede ser la explicación única de la ruptura. “Un partido no se rompe porque alguien se va a trabajar como técnico en la cuenca”, planteó.
Su rol en Provincia
Iosa también se refirió a su trabajo dentro del Gobierno de Córdoba. Actualmente se desempeña como director de Vinculación de la Secretaría de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Producción.
Durante la entrevista aclaró que no considera ese lugar como un cargo político de primera línea, sino como un rol técnico. “Soy un simple director de jurisdicción interino”, afirmó.
Además, vinculó su tarea provincial con una agenda que ya venía trabajando, especialmente en relación con la cuenca del San Roque. “Fue una de las cosas más importantes que pasó en mi vida profesional”, expresó.
“No estuvimos a la altura”
Aunque rechazó ser señalado como responsable único de la ruptura, Iosa sí hizo autocrítica sobre el proceso posterior a 2023.
“Sí, yo creo que muchas cosas podrían haber sido distintas”, admitió. Entre ellas, mencionó dificultades en la conducción política posterior a la elección y en el funcionamiento del liderazgo dentro del Concejo.
“Yo tal vez tendría que haber participado más”, reconoció, aunque aclaró que dejó el trabajo legislativo en manos de los concejales y no se arrepiente de haberlo hecho.
La autocrítica alcanzó al conjunto de la dirigencia opositora. “Hubo falta de lectura y de madurez política entre los dirigentes políticos de Juntos por Carlos Paz, me incluyo”, sostuvo.
Luego sintetizó: “No estuvimos a la altura de leer lo que estaba pasando”. Para Iosa, la oposición debió superar diferencias puntuales y coyunturales para sostener una construcción más estructural.
“La rosca política nos hace daño”
Esa autocrítica lo llevó a cuestionar el modo tradicional en que se discuten los acuerdos políticos. Para Iosa, la dirigencia debe salir de una lógica cerrada sobre sí misma y volver a escuchar a la sociedad.
“La rosca política nos hace daño”, afirmó. Y agregó: “Necesitamos salir de la rosca política porque es muy endogámica”.
Según planteó, mientras la política discute sus propias internas, los vecinos atraviesan otros problemas. “A la gente de los barrios y la gente en general está pasando por otra cosa”, sostuvo.
De allí surge también el sentido del nuevo espacio: construir una alternativa menos encerrada en sellos, candidaturas y disputas personales, y más conectada con los barrios, las instituciones y los problemas concretos de la ciudad.
Una unidad opositora que deje de ser abstracta
Iosa coincidió con otros dirigentes opositores en que la unidad es necesaria para disputar seriamente el municipio, pero advirtió que no alcanza con declamarla.
“La unidad no puede ser un concepto abstracto, no puede ser un deseo nada más”, sostuvo. Para él, si esa idea no se traduce en conversaciones reales, acuerdos, autocrítica y trabajo común, queda reducida a una frase de ocasión.
El dirigente valoró que varios referentes ya hayan planteado públicamente la importancia de construir una alternativa común. “Tenemos un punto de coincidencia”, señaló. Y ubicó allí a su nuevo espacio: “Otra Cosa coincide con que es importante sentarnos a debatir qué es esa unidad”.
Pero aclaró que esa discusión debe incluir reglas, compromisos y una lectura honesta de lo ocurrido después de 2023. También remarcó que la construcción debe ser más amplia que los partidos políticos y abrirse a la sociedad civil.
Vocación real de poder
Uno de los ejes más políticos de la entrevista fue la diferenciación que Iosa hizo entre quienes tienen vocación de gobernar y quienes, según su mirada, terminan siendo funcionales a la continuidad oficialista.
“El que juegue a perder va a jugar para la continuidad del pasado”, afirmó. Y agregó: “El que vota a perdedor, vota a la continuidad del gobierno”.
Luego aclaró que no descalifica a cualquier espacio nuevo o minoritario. Puso como ejemplo su experiencia de 2019, cuando Carlos Paz Despierta era subestimado, pero tenía voluntad real de competir.
Para Iosa, el problema aparece cuando hay espacios o partidos que, de manera deliberada, fragmentan el electorado opositor y terminan favoreciendo al poder de turno.
Frente a eso, propuso una mesa amplia entre quienes tengan vocación de cambio, de gobierno y de poder para transformar la ciudad. “Si hay vocación de cambio, si hay vocación de gobierno, si hay vocación de poder para poder transformar esta ciudad en algo mejor, vamos a estar sentados en la misma mesa”, afirmó.
Diálogo sin rencores
Consultado sobre si ese diálogo incluye a sus ex aliados de 2023, Iosa respondió que sí. “La política no se trata de rencores personales”, sostuvo.
Luego dejó otra definición: “Uno no viene a que lo quieran a la política”. Para Iosa, la política no debe ordenarse por afectos o heridas personales, sino por ideas, programas y proyectos de ciudad.
En esa línea, afirmó que no utilizará los medios para profundizar fragmentaciones. “No voy a hacer uso de este micrófono para fragmentar la difícil situación actual, sino para unificarla”, aseguró.
Según planteó, si un dirigente habla de unidad, debe honrar ese discurso con palabras y acciones concretas.
2027: continuidad o cambio
Sobre el escenario electoral de 2027, Iosa dijo imaginar una disputa más polarizada que fragmentada.
“Yo me imagino un escenario polarizado, absolutamente polarizado”, afirmó. Y dejó clara la intención de su espacio: “Nosotros estamos trabajando para polarizar”.
La polarización que propone no es ideológica en términos nacionales, sino local: continuidad o cambio. “Es más de lo mismo u otra cosa”, resumió.
Iosa admitió que podrían aparecer varios candidatos, como ocurrió en 2019, pero sostuvo que la comparación no debe hacerse solo por la cantidad de listas, sino por el peso real de quienes compiten.
“Hoy parece ser que hay también muchos candidatos”, señaló. Sin embargo, advirtió que todavía no ve en todos ellos el mismo nivel de trayectoria, conocimiento o representación política.
Personas antes que sellos
Iosa también relativizó el peso de las marcas partidarias en una elección municipal. Incluyó en ese análisis a nuevos espacios como La Libertad Avanza, aunque evitó descalificar a quienes decidan competir.
“La democracia es eso”, afirmó. Y remarcó: “Yo de ninguna manera usaría este micrófono para ningunear a nadie”.
De todos modos, sostuvo que la elección local se define por otras variables. “La gente en general, a nivel local, vota a personas, no a sellos”, planteó.
En ese marco, consideró “un error grandísimo” creer que una marca nacional puede traccionar automáticamente en una elección municipal separada de los comicios provinciales o nacionales.
“No me preocupan los sellos”, resumió. Para Iosa, el votante carlospacense evalúa personas, propuestas y proyectos.
La candidatura, para después
Consultado sobre si la unidad opositora depende de que él encabece, Iosa rechazó esa idea.
“Si es esa la postura, no hay diálogo posible”, respondió.
Para el dirigente, sentarse a dialogar con una candidatura cerrada de antemano anula cualquier acuerdo. Por eso insistió en que la discusión de nombres debe llegar después.
“El tema de los candidatos es una cuestión muy posterior”, afirmó. Antes, dijo, hay que debatir qué aporta cada espacio, qué trabajo territorial construye, qué trayectoria tiene y cuál será la propuesta programática.
Para Iosa, lo primero es un acuerdo político de fondo. “Primero que nada, tiene que haber un acuerdo de unidad, una voluntad realmente de generar un acuerdo de unidad”, sostuvo.
Recién después, planteó, deberá pensarse una propuesta para gobernar. El cierre de esa idea condensa el espíritu de su lanzamiento: “Otra Cosa quiere ir a pensar la ciudad desde la ciudad”.
Volver a los barrios
Otra de las definiciones insistentes de Iosa fue la necesidad de recuperar el contacto con los barrios. Reconoció incluso una autocrítica propia y de su espacio en ese punto.
“Una de las cuestiones que ha perdido la política tiene que ver con el contacto cotidiano con las realidades de los barrios”, afirmó. Y agregó: “En política se usa mucho el caminar los barrios, pero no se camina los barrios”.
Sobre su propio recorrido, admitió: “Nosotros incluso creo que tenemos ahí una gran autocrítica. Hemos caminado poco”.
También reconoció que el actual gobierno supo hacerlo en sus comienzos, aunque luego —según su mirada— se distanció de la gente. Para Iosa, la construcción de Otra Cosa debe apoyarse en ese retorno al territorio y al diálogo.
Participación ciudadana y nuevos liderazgos
En el cierre de la entrevista, Iosa hizo un llamado a la participación ciudadana. Dijo que no puede haber mejores liderazgos si la sociedad se repliega o se limita a mirar la política desde afuera.
“Estamos necesitados de participación ciudadana”, afirmó. Y agregó: “La democracia necesita de gente comprometida”.
También reconoció que existe una sociedad frustrada y demandante de mejores referencias políticas. “Hay una sociedad muy frustrada, una sociedad que necesita de liderazgos mejores”, sostuvo.
Para Iosa, esos liderazgos no aparecen de manera espontánea. “Los políticos no llueven, los políticos no nacen de un repollo”, planteó. Y completó: “Los políticos se conforman a partir de la participación cívica”.
Con Otra Cosa, Iosa busca volver a ocupar un lugar central en la discusión municipal de 2027. Pero esta vez intenta hacerlo con una consigna que atraviesa toda su entrevista: la unidad debe dejar de ser un enunciado y convertirse en práctica política concreta.
Para él, la ciudad ya mostró que una parte importante del electorado quiere alternancia. El desafío, sostuvo, es transformar ese malestar en una alternativa capaz de gobernar.
Fuente: La Jornada Web
